“Hoy las mujeres dominamos la ciencia, pero faltan unos cuantos premios Nobel para visibilizar nuestra valía”

La Dra. Nuria Pellicer (29 años), nació en Valencia en el seno de una familia de sanitarios e investigadores. Su abuelo ya era médico y su padre uno de los científicos más prolíficos del mundo en materia de reproducción. Desde pequeña supo que continuaría con la saga, siempre se sintió atraída por la oportunidad de investigar y mejorar la vida de las personas. Ella, junto con más mujeres del Instituto de Investigación Sanitario La Fe y la Fundación IVI, conforma un porcentaje de la plantilla de investigadoras dominada por el género femenino.

En palabras de Nuria, quien investiga hoy en la preservación de la fertilidad y rejuvenecimiento ovárico, como quien busca un salvoconducto para el desarrollo profesional de la mujer y seguir empujándola hasta lo más alto, “no faltan mujeres en la ciencia, sino el reconocimiento de su labor y unos cuantos premios Nobel que la visibilicen como corresponde, más allá de la recurrida Marie Curie”.

Los referentes científicos son muy importantes a la hora de que las personas nos decidamos por una vocación y otra. Pero normalmente hay algo más a la hora de decidir el camino profesional ¿Una científica nace o se hace? 

Creo que es una profesión vocacional. Se nace con la curiosidad, aunque es importante educarla porque el exceso de ésta puede generar una dispersión de ideas y que te impide avanzar. Por eso, los Maestros son tan importantes. En los grados universitarios no se fomenta mucho la ciencia y mucho menos se educa. Pero en el posgrado sí, aunque no en todos los lugares. Por ejemplo, en mi caso de investigación clínica, no sería lo mismo estar en un hospital comarcal que estar en el IIS La Fe o la Fundación IVI.

¿Piensas que la ciencia te ha seducido con sus oportunidades o la has elegido tú?

La ciencia la tiene que buscar uno mismo. Es enormemente bella pero ingrata. De 10 proyectos que empiezas, uno te da resultados satisfactorios. Demasiado poco rédito para convencer a los jóvenes que, por otro lado, y de forma perfectamente justificada, buscan una estabilidad económica que en Ciencia pocas veces se da. Un científico se debe ganar continuamente el soporte económico para sus proyectos y estos son muy competitivos.

Eres hija de uno de los investigadores más prolíficos del mundo en materia de reproducción ¿Cómo ha influido esa condición a la hora de decantarte por una profesión como la tuya?

Yo me crié viendo a mi padre los findes de semana, mientras paseábamos, hablando de sus proyectos. Debo confesar que a veces pensaba que era un poco raro, pero quizás en esos momentos de más tranquilidad le venían sus ideas más brillantes. Era cuando pensaba diseños experimentales, llamaba a sus colaboradores y los molestaba en vacaciones -ríe- pero también recuerdo que siempre lo recibían entusiasmados. Todos sus premios, el Rey Jaime I, el de la Fundación Lilly, la Medalla del Colegio de Médicos de Valencia, el de la Academia de Medicina de Francia, o su nombramiento como Académico de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana, han sido para mí un orgullo y un estímulo. He tenido y tengo la fortuna de vivir cerca de una persona que, además de buen médico, es un gran científico. Y creo que es normal que de algún modo esto haya calado en mí.

El día de la mujer y la niña en la ciencia fue proclamado en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas y lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas. ¿Crees que a los escolares les faltan referentes femeninos en este ámbito?

Referentes femeninos faltan, sin duda. Históricamente, todavía se recurre a Marie Curie y resulta incluso penoso que así sea. Afortunadamente, creo que esto está cambiando, lo que tenemos la malacostumbre de homenajear y ensalzar carreras cuando los profesionales ya se han jubilado, o peor aún, a título póstumo. Hoy las mujeres dominamos la ciencia pero los referentes necesitan todavía 20 años más para empezar a sedimentar. Faltan Premios Nobel femeninos, pero sé de buena tinta que hay muchísimas candidatas e irán apareciendo en una sociedad más igualitaria.

Como niña que fuiste y ahora como mujer, ¿por qué crees que ha costado tanto poner en valor la figura de la científica?

La científica se debe formar fundamentalmente en el posgrado, edad que en muchos casos coincide con la maternidad. Antes se desplazaba la carrera científica, hoy las mujeres hemos elegido desplazar la maternidad. Tenemos muchas mejores científicas, pero un problema importante en los centros de Medicina Reproductiva que es exactamente la edad tardía en que las mujeres acuden a nosotros. Por eso, las líneas de investigación de preservación de la fertilidad y de rejuvenecimiento ovárico son las que más me interesan y por tanto en las que estoy envuelta.

Los institutos de investigación están cada vez más poblados de investigadoras, aunque parece que cuesta más llegar a posiciones más elevadas en la jerarquía organizacional. ¿Crees que la científica puede encontrar un techo de cristal?

Esto es el resumen de lo que comentaba. La científica se forma en el posgrado y antes era la época en la que la maternidad chocaba frontalmente con la carrera profesional. Muchas mujeres han renunciado a su proyecto familiar en favor de la ciencia. Ahora tenemos la oportunidad de retrasar la maternidad y desempeñarnos como deseamos. Esto nos llevará a cada vez haya más científicas dirigiendo entidades muy relevantes. Que ocupen el 70-80% de estos cargos es cuestión de tiempo y de ciencia.

Te iba a preguntar, cómo ves el futuro de la mujer en la ciencia, pero por tu respuesta anterior creo que con optimismo…

La mujer va a dominar la ciencia por su inteligencia y tesón, dos cualidades muy importantes. Mi padre dice que somos más inteligentes pero más dispersas. Si somos capaces de orientar nuestras inquietudes y concretar nuestros objetivos... lo tenemos hecho. Y yo espero ser una de esas.

Ahora que eres una científica y que te desempeñas como tal, con éxito, ¿qué le dirías a la niña Nuria Pellicer que todavía iba al cole? 

Que el colegio es el momento de desarrollar todas las aptitudes casi por igual y aprender a respetar a los demás. Que los idiomas son muy importantes. Y que, si ella quiere, puede acceder a donde su ilusión le lleve.

¿Qué le pides a la ciencia? ¿Y a la sociedad?

La ciencia es un motor de la economía y un parámetro para evaluar el verdadero peso e importancia de los países. La estupidez española de “que inventen ellos” la estamos viendo ahora con las vacunas de la COVID-19. La Ciencia debe ser sostenida y reclamada por la sociedad porque al final sirve a la sociedad.

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