IVI Global Education: Ecosistema de formación en Reproducción Asistida

Miguel Tablado, Chief Education Officer en IVIRMA Global, nos cuenta como ha afectado la Covid-19 al  panorama educativo y nos muestra las diferencias entre las distintas opciones que encontramos, actualmente, en formación digital.

Más de 1.600 millones* de estudiantes se han visto afectados en sus programas educativos, lo que representa más del 91% de todos los estudiantes del mundo.

El impacto de la Covid-19 en los sistemas educativos de todo el mundo no se parece a nada que hayamos visto hasta este momento y, como era de esperar, la demanda de aprendizaje en línea se ha disparado.

La velocidad de cierre de escuelas, universidades y centros de formación, y el rápido paso a la educación a distancia ha permitido poco tiempo para planificar o reflexionar sobre los riesgos potenciales y las nuevas oportunidades de negocio. Con cada crisis surgen profundos desafíos y oportunidades de transformación.

La posibilidad de ofrecer formación online no es la única respuesta necesaria, también es el crear un contenido relevante y de calidad. Sin duda, las instituciones educativas requieren de plataformas de formación, hardware, software de gestión, conectividad y crear portfolios de cursos digitales para tener éxito en la nueva realidad.

Tal y como detallaba recientemente un informe de Deloitte (COVID-19’s impact on higher education: Strategies for tackling the financial challenges facing colleges and universities), para sobrevivir en estos tiempos difíciles, el liderazgo deberá prepararse para numerosos escenarios posibles, buscar soluciones creativas y mantenerse flexible frente al cambio continuo.

Por su lado, UNESCO ha subrayado que para más de la mitad de los 900 millones de estudiantes que comienzan el nuevo año académico, se espera que la escolarización sea completamente remota o, para algunos, una combinación de aprendizaje a distancia o en el aula. Sin embargo, la mayoría de estos estudiantes y sus familias todavía están esperando una guía clara sobre qué esperar cuando comience el año académico 2020-21.
Esta situación plantea importantes problemas dadas las persistentes desigualdades asociadas a la educación a distancia, que afectan en particular a las poblaciones vulnerables.

Pero la tecnología por sí sola no es la respuesta. Al centrarse en las herramientas, los proveedores de formación corren el riesgo de que los autores y formadores pierdan el pulso a la relevancia de los contenidos para las necesidades de los destinatarios de los cursos. Muchos proveedores de formación han tenido el desafío de adaptar sus programas con rapidez y agilidad para satisfacer las necesidades de los futuros profesionales y empleados, lo cual no siempre es la mejor estrategia.

En esta nueva realidad, nos encontramos con varios escenarios de formación:

Recién llegados digitales, instituciones que carecen de los requisitos previos necesarios para la formación en línea y que se enfrentan a un desafío abrumador. Estas instituciones se caracterizan por tener menos del 3% de sus cursos disponibles en línea, no tener experiencia en la enseñanza a distancia y no haber destinado ningún equipo o presupuesto a explorar o expandir este tipo de modelo de impartición. Se caracterizan por el bajo nivel de interacción de sus cursos y por una experiencia de usuario que no motiva al aprendizaje. Sus instrumentos de evaluación son de baja calidad al no tener establecidos controles de calidad que los validen.

Por otro lado, están los adoptadores emergentes, instituciones que ya han experimentado con éxito el aprendizaje en línea, habiendo destinado presupuesto a este tipo de desarrollos. Ya cuentan con herramientas básicas de comunicación y colaboración, y algunos departamentos ofrecen programas online pero no ha sido para ellos un driver de negocio o estratégico.

Por último, están las instituciones educativas y empresas que cuentan con una sólida infraestructura técnica, un gran catálogo de contenido digital y un claustro de profesores y autores que cuentan con una contrastada y larga experiencia en la formación a distancia.

Estas entidades suelen tener departamentos, como es el caso de IVI Global Education, dedicados a la innovación académica que impulsan su estrategia digital, ofreciendo junto con la formación tradicional un sólido ecosistema educativo. Mantienen una fuerte tradición educativa y ya tienen un reconocimiento en el sector. Sus egresados son su mejor valor, la mayoría trabajan en puestos de relevancia en el sector.

*Fuente: UNESCO, (COVID-19 Impact on Education, Agosto 2020)

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