La parada técnica de los laboratorios de FIV se desestacionaliza

La COVID lo ha cambiado todo en el día a día de los laboratorios de Fecundación in Vitro, también la señal roja en el calendario de agosto que indica el parón anual que hacen para resetear equipos, desinfectarlos, verificarlos y, en definitiva, hacer una gran puesta a punto para mantener los estándares de calidad asistencial y los mejores resultados.
Este mes de agosto, a diferencia de otros años, los laboratorios de IVIRMA, así como los laboratorios de Embriología Clínica de otros grupos, seguirán prestando su oferta asistencial a sus pacientes para seguir apoyándoles en lo que más desean: ser padres.
La razón fundamental no es otra que haber decidido de forma planificada anticipar las labores exhaustivas relativas al control de calidad, a los meses en los que los tratamientos médicos fueron suspendidos de forma cautelar durante el confinamiento.
Mientras que los bancos de gametos y embriones continuaron en funcionamiento, el resto de los equipos se detuvieron durante el estado de alarma para someterse a examen y así no tener que detenerse una vez más, finalizada la crisis sanitaria.

En qué consiste la parada técnica de los laboratorios FIV

Una de las monitorizaciones que se hace de forma exhaustiva es la del aire que entra al laboratorio “controlamos dos aspectos importantes: la concentración de partículas de polvo, por ser potenciales portadoras de bacterias y virus, hoy tan presentes en nuestra cotidianeidad, y los compuestos orgánicos volátiles, contaminantes ambientales que son potencialmente tóxicos para gametos y embriones. Ambos parámetros son analizados y corregidos en caso de encontrar valores anormales, durante todo el año”, explica la Dra. María José de los Santos, directora del laboratorio FIV de IVI Valencia.
Además de la revisión del ambiente, en un período de parada técnica habitual, libre de pandemias y COVID, se hace una limpieza general que ahora mismo no es necesaria por la extrema desinfección que se lleva a cabo cada día.
Las tareas de mantenimiento fruto de la revisión de la maquinaria y la tecnología se producen también en esa parada que este año fue obligatoria para todos los centros y que aprovecharon para hacer en el momento en el que la actividad se frenó en los peores momentos de la pandemia.

“La elevada capacidad de respuesta, proactividad y trabajo en equipo entre los laboratorios de Embriología Clínica del grupo, permitirá ofrecer en periodo estival, asistencia a tratamientos urgentes derivados de otros centros, siendo esto una prueba más de nuestro compromiso con la reproducción humana asistida y con nuestros pacientes”

concluye la directora del laboratorio.

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