¿Supone la diabetes un reto para la búsqueda de la maternidad y paternidad?

Como cada año desde 2006, el 14 de noviembre, es la fecha para sensibilizar sobre la Diabetes mellitus. Se trata de una amenaza creciente en nuestro sistema de salud; según datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID), en España 5,1 millones de adultos padecen esta enfermedad. La cifra ha aumentado en un 42% con respecto a los datos de 2019. Y sí, respondiendo a la pregunta que titula este post, la diabetes afecta directamente a la capacidad reproductiva.

La diabetes es un trastorno metabólico crónico causado por una deficiencia de insulina. Esta deficiencia puede ser absoluta cuando la causa es la destrucción autoinmune de las células beta del páncreas (diabetes de tipo 1) o relativa cuando se debe a la producción insuficiente o resistencia periférica a la insulina (diabetes tipo 2).

Con una incidencia cada vez mayor de la diabetes tipo 1 y 2, los especialistas en Medicina Reproductiva deben estar preparados para enfrentarse a los posibles retos que implique para la fertilidad y fecundidad el aumento exponencial de la enfermedad.

¿De qué manera afecta la diabetes a la fertilidad femenina?

La DM1 y DM2 tienen mucho en común, sin embargo, impactan de manera diferente en la capacidad reproductiva, porque son clínicamente distintas, pero ambos tipos pueden tener un impacto a la hora de lograr la gestación.

En el caso de las mujeres diabéticas de tipo 1, las alteraciones menstruales se dan con una frecuencia de entre el 20-40%, siendo este porcentaje incluso superior en el periodo de adolescencia. Los trastornos en la menstruación repercuten dificultando que se produzca un embarazo espontáneo. Además, la literatura científica indica que estas pacientes tienen un periodo reproductivo menor con una aparición más temprana de la menopausia. El periodo fértil sufre un acortamiento medio de 2 o 3 años.

Por su parte, la diabetes de tipo 2 supone la inmensa mayoría de casos de la enfermedad y está asociada a malos hábitos de vida. Es posible captar el exceso de glucosa con fármacos, pero, además de la medicación, son necesarios cambios como llevar una dieta saludable y practicar ejercicio con frecuencia para el control adecuado de los niveles de glucosa.

El manejo estricto de los niveles metabólicos y hormonales en cualquier paciente diabética es especialmente importante en el momento de la concepción. Se reduce así el riesgo de aborto espontáneo o de que el recién nacido padezca enfermedades congénitas, nazca de forma prematura, con un exceso de peso (macrosomía fetal) o presentando hipoglucemia. La alta prevalencia del síndrome del ovario poliquístico (SOP) en mujeres con diabetes, siendo mayor el diagnóstico en aquellas que padecen diabetes de tipo 2, implica que en muchos casos deban recurrir a tratamientos de Reproducción Asistida para aumentar la posibilidad de ser madres. Al igual que con el SOP, las pacientes con diabetes de tipo 2 se asocian con mayor frecuencia a obesidad, por lo que, aun habiendo logrado un buen control metabólico, sus parámetros de calidad ovocitaria y de receptividad a nivel endometrial suelen ser subóptimos.

En el caso de las mujeres con diabetes de tipo 1, su manejo metabólico es más complejo pero una vez conseguido, los resultados y el éxito en los tratamientos de fertilidad es muy similar a en mujeres sanas. El porcentaje que presenta problemas de fertilidad es asimilable al de la población en general.

¿Cómo afecta la diabetes a la fertilidad masculina?

Como en el caso femenino, se ha visto que un mal control de la enfermedad sí puede afectar a la fertilidad. No se traduce en una alteración significativa de los parámetros clásicos del espermiograma, sino que, por el contrario, lo que se ha descubierto es que el ADN espermático presenta un mayor grado de fragmentación. Es probable que se deba al aumento de radicales libres circundantes por la hiperglucemia de los enfermos no bien regulados o por una alteración en los mecanismos de reparación.
En cualquier caso, el daño genético en el ADN nuclear de los espermatozoides afecta a la fecundación y aumenta el riesgo de aborto espontáneo.

La importancia de la transferencia única de embrión en pacientes diabéticas

Como en cualquier otro caso, lo ideal es evitar el embarazo múltiple y para reducir al máximo el riesgo es preferible la transferencia de un único embrión. Esta especificación es esencial en pacientes diabéticas. Debe cumplirse el consenso científico de transferir un único embrión por ciclo, aunque suponga una repetición y un aumento del número de los mismos. Que la paciente se someta de nuevo a ciclos de estimulación ovárica no es un inconveniente en el sentido de que las hormonas proporcionadas como la FSH no repercuten sobre los niveles glucémicos.

Un embarazo múltiple supone un riesgo tanto para la salud de la madre como la del feto. Además de empeorar los resultados perinatales se ha observado un posible agravamiento de complicaciones previas que presentase la paciente como es el caso de la retinopatía diabética.

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